Vista: Color transparente, cristalino, sin matices amarillentos. Brillo muy vivo; al girar la copa se forman finas ondas que reflejan la luz como el hielo patagónico.
Nariz: Enebro notorio, limpio y punzante, con matices verdes que recuerdan a los arbustos del campo patagónico. Frutas silvestres: Aroma a calafate (arándano negro andino) y pomelo rosado; aporta dulzura frutal ligeramente ácida. Herbáceo, hojas de boldo y menta patagónica, que añaden frescura herbal y un toque ligeramente amargo. Toques amaderados: Sutil madera de lenga y vetiver que brinda profundidad terrosa. Final aromático: Un leve susurro floral de flores silvestres (cicuta de campo) que se percibe al agitar suavemente la copa.
Boca: Entrada: Muy seca y fresca; el enebro impacta primero, seguido por una explosión cítrica‑frutal (pomelo → calafate).Cuerpo: Medio‑ligero con textura sedosa; la sequedad se equilibra con una ligera sensación herbácea. Corazón: Notas herbales de boldo y menta que aportan un picor refrescante; el calafate brinda una dulzura sutil similar a frutos rojos maduros. Fondo: Madera de lenga y vetiver entregan un final terroso‑amaderado que persiste 30‑40 seg. Retrogusto: Limpio, con eco de enebro y una ligera amargura herbácea que invita a otro sorbo.